Radio telescopio de Arecibo

Radio telescopio de Arecibo

Municipio de la costa norte de la Isla conocido como la “Villa del Capitán Correa”, en honor a la gesta heroica de Antonio de los Reyes Correa, quien defendió la Villa de Arecibo del ataque de los ingleses en 1702. La corona española lo condecoró con la medalla de Real Efigie y lo ascendió a capitán.

Este pueblo, de tierras llanas posee una extensión territorial de 127 millas cuadradas. Sus terrenos forman parte de la zona del carso, caracterizada por la presencia en su superficie de cuevas, sumideros y mogotes.

Arecibo posee 100,131 habitantes, según el censo federal del 2000, y se divide en 19 barrios: Arecibo pueblo, Arenalejos, Arrozal, Cambalache, Carreras, Domingo Ruiz, Dominguito, Esperanza, Factor, Garrochales, Hato Abajo, Hato Arriba, Hato Viejo, Islote, Miraflores, Río Arriba, Sabana Hoyos, Santana y Tanamá.

Los arecibeños celebran varias festividades durante el año, entre las que se destacan las fiestas patronales en honor al apóstol San Felipe en abril y el Carnaval arecibeño en febrero. Además, Arecibo se distingue por la tradicional celebración del Festival del Cetí a finales de noviembre.

El cetí es un diminuto pez que suele pescarse en la desembocadura del Río de Arecibo en la luna menguante de julio y las menguantes subsiguientes hasta llegar a enero. En ocasiones, estos pequeños peces pueden formar una conglomeración que puede llegar a medir de 25 a 30 metros de largo. Gracias a este pez Arecibo también es conocido como la “Ciudad del Cetí”.

Arecibo posee el mayor radiotelescopio del mundo. La gigante estructura de hormigón, aluminio y acero se eleva a 565 pies sobre las montañas del barrio Esperanza. El mismo fue construido por el Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos a un costo inicial de nueve millones de dólares. Fue inaugurado en noviembre de 1963 bajo la dirección del Prof. William E. Gordon de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Cornell.

La posición geográfica del pueblo — aproximadamente a 18 grados norte del ecuador — resulta ser una localización idónea para la observación del sol y los planetas. El telescopio radio-radar permite la captación de señales de objetos celestiales que llegan de las zonas más lejanas del universo, además se realizan investigaciones científicas sobre los cambios climáticos.

Arecibo jugó un papel importante como productor en la industria del ron de Puerto Rico, ya que albergó la Puerto Rico Distilling, fundada en 1911. La compañía producía rones y otros licores destilados y los vendía a otras corporaciones del País. Luego, en la época de la prohibición, se dedicó a la elaboración de alcohol etílico y alcoholado Superior 70. Con el tiempo, muchas de las tierras que pertenecían a esta empresa fueron compradas por el gobierno de Puerto Rico para realizar proyectos de vivienda.

Actualmente, Arecibo posee diversas industrias relacionadas con la producción de textiles, químicos y equipos eléctricos, entre otros. La industria de servicio, el comercio y la agricultura persisten en la economía del pueblo, al igual que la pesca.

Geografía

Este municipio limita al norte con el océano Atlántico; al sur con el municipio de Utuado; al este con Barceloneta y al oeste con Hatillo. Por encontrarse en la costa su territorio pertenece geográficamente a la región de los Llanos Costaneros del Norte.

Dos ríos importantes cruzan este municipio: el río Grande de Arecibo (formado por la unión de los ríos Viví y Don Alonso) y el río Tanamá. El río Grande de Arecibo es el cuarto más grande de Puerto Rico y el segundo de mayor caudal. Al sur del municipio, se encuentra el lago Dos Bocas que limita al municipio con Utuado. El lago es uno de los principales de la isla por su capacidad y el tercero en importancia como área de drenaje. Sus aguas se usan para producir energía.

Entre los accidentes geográficos principales, se encuentran las puntas Morrillos, Caracoles y Las Tunas. Además, posee varios cayos pequeños como Punta Caracoles y Los Negritos y doce cuevas entre las que se encuentran las llamadas Sorbeto, Clara, Oscura, Los Chorros, El Indio y Soto. En éstas existen grabados indígenas de gran valor histórico y cultural.

Otros recursos naturales importantes de Arecibo incluyen los bosques estatales de Río Abajo y Cambalache, ambos ubicados en la región cársica. El bosque Río Abajo tiene una vegetación espinosa, al igual que el bosque Cambalache. Cuentan con árboles, entre los que se destacan las palmas reales y las tabebuias, que sirve de hábitat para unas veinte especies de aves.

Catedral San Felipe Apóstol

Catedral San Felipe Apóstol

En la ribera del río que los indios taínos llamaban Abacoa, hoy río Grande de Arecibo, existía un asentamiento de 200 indígenas que eran gobernados por el cacique Arasibo. Este territorio bañado por el río Grande de Arecibo y el río Tanamá fue otorgado, por orden de la corona española, a Lope de Conchillos en 1515, quien a su vez, envió a la Isla a don Pedro Moreno con la encomienda de lidiar con el cacique y sus indios y administrar los bienes de éste. Al parecer, don Pedro Moreno envió a los indios a realizar trabajos de obras públicas en la Isleta de San Juan y casi todos murieron al corto tiempo, quedando así despoblada la ribera del río Abacoa.

A mediados del siglo XVI, en el lugar donde radicaba el yucayeque taíno, se formó un asentamiento de españoles. Sus miembros se dedicaron a la pesca de tortugas y a la cría de ganado. Hacia 1616, la aldea, entonces llamada “Ribera del Arecibo”, contaba con unas 80 familias. El gobernador de la época, Capitán don Felipe de Beaumont y Navarra, autorizó la fundación del pueblo y creó la parroquia correspondiente bajo la advocación de San Felipe Apóstol de Arecibo.

El 5 de agosto de 1702, en plena guerra entre España e Inglaterra, desembarcaron dos naves inglesas al mando del almirante Whelstone con el propósito de tomar el pueblo. El capitán de la milicia, Antonio de los Reyes Correa, convocó sus fuerzas para combatir el ataque enemigo y venció. Esta defensa heroica le ganó la medalla de la Real Efigie y fue ascendido a capitán de infantería. Gracias a este suceso se conoce al pueblo como la “Villa del Capitán Correa”.

En 1778, mediante una Real Cédula se le otorgó el título de Villa al pueblo y se le autorizó a elegir cabildo, justicia y regimiento propio. No fue hasta 1802 que se integró como tal. Ya desde 1804, Arecibo estaba dividido en los siguientes barrios: Cuatro Calles (hoy Tanamá), Hato Viejo, Jagual, Miraflores, Factor, Santana, Domingo Ruiz, Alza Rabo (hoy Islote) y Camuy o Hato Grande. Los barrios Miraflores, Domingo Ruiz y Jagual habían desaparecido para el 1831. Más tarde el barrio Hato Grande o Camuy se subdividió para formar los barrios Hato Arriba y Hato Abajo y el municipio de Hatillo. En 1850, por Decreto Real, le fue conferido el título de Muy Leal.

Para 1878, el pueblo se dividía en los barrios Arecibo Pueblo, Tanamá, Hato Viejo, Río Arriba, Arenalejos, Santana, Factor, Cambalache, Hato Abajo y Hato Arriba, reapareciendo los barrios Domingo Ruiz y Santana y añadiéndose los barrios Sabana Hoyos, Carreras, Dominguito y Garrochales. Años más tarde, se crea el barrio Esperanza a partir de un sector del barrio Dominguito. Para 1899, se suma el barrio Arrozal y en 1937, los barrios Tanamá, Miramar y San Luis.

En 1855, una terrible epidemia del cólera morbo atacó la población. La misma se extendió por alrededor de 72 días, con un saldo de 2,218 personas infectadas de las cuales murieron 1,502.

Otra desgracia afectó a Arecibo en 1873: el llamado fuego de Girona. El mismo destruyó nueve casas. Pero el más devastador siniestro se registró en 1893. Este incendio devoró 27 casas y produjo cuantiosas pérdidas. Varios temblores de tierra en los años 1844, 1867, 1875, 1890, 1906 y 1917, también, ocasionaron daños materiales considerables.

La fertilidad de los terrenos de Arecibo ha favorecido el desarrollo de la agricultura, siendo el principal cultivo el de la caña de azúcar en la primera mitad del siglo XX. También, se siembra la piña y otros frutos menores. Además, Arecibo cuenta con una importante riqueza ganadera y pecuaria. El río Grande de Arecibo es conocido por su pesca de agua dulce.

Otras fuentes de ingreso para el municipio son la operación de fábricas de distintos renglones manufactureros como el de las destilerías y licorerías, la fabricación de papel, ropa y productos químicos.

Símbolos

Bandera
Los colores de la bandera se derivan del escudo de la ciudad. Esta se divide verticalmente en dos partes iguales. Una de las partes es de color azul, como el mar que baña sus costas y la otra de amarillo como el sol. En la parte amarilla, figuran quince rombos azules colocados horizontalmente y organizados en cinco hileras de tres piezas. El escudo es colocado a menudo en el centro de la mitad azul cuando la bandera no está acompañada por el mismo.

Escudo
Su origen se remonta a 1803. Fue diseñado siguiendo las más estrictas reglas de la heráldica. Consta de una corona que recuerda al cacique Arasibo, quien fue bautizado bajo la fe cristiana bajo el nombre de Francisco Jamayca y que reinó sobre la región de Abacoa, lugar donde se asienta Arecibo. Tiene dos tortugas dentro de un anillo dorado a cada lado de la corona del cacique que denotan la antigüedad del pueblo, además de representar el periodo indígena en el que la pesca de tortugas era una frecuente. Los rombos, constituyen el escudo de armas de Don Felipe de Beaumont y Navarra, gobernador y capitán general de Puerto Rico entre los años 1614 y1620 y fundador del pueblo de Arecibo en 1616.

El escudo también tiene una correa dorada con hebillas en plata que rodea el escudo en representación de Don Antonio de los Reyes Correa, héroe del ejército español y defensor de la ciudad. Dentro de la correa, lleva el lema: “Muy Leal”, título dado a Arecibo en 1850 por la reina Isabel II de España.

En el escudo se refleja la historia de Arecibo a través de los siglos. Por ejemplo, la banda azul representa el primer asentamiento español en Arecibo en 1515 y la herencia taína. Los rombos representan la otorgación de categoría de pueblo en 1616 por parte del gobernador Felipe de Beaumont. Por último, la Corona Mural, de cinco torres simboliza la municipalidad.

Casa alcaldía

Casa alcaldía

1802 – Juan Lorenzo del Olmo
1802 – Francisco de Mathos
1804 – José Valdés
1804 – Manuel de Rivera
1804 – Esteban Colón
1825 – Bernardo Zeno
1825 – Ramón Rivera
1831 – Antonio Gálvez
1831 – J. Cuchí Espinosa
1832 – Juan Nepomuceno Bolet
1832 – Manuel Guilliams y Galiano
1832 – J.M. Fernández
1837 – Bernardo Zeno
1837 – Santiago Córdova
1840 – Manuel Antonio Zeno
1841 – Juan Nepomuceno Quero
1841 – José María Fernández
1844 – Antonio M. de Gálvez
1844 – José Ramón Larrieu
1846 – Vicente Balseyro
1846 – Antonio Gálvez
1847 – Juan Colón
1847 – Nicomedes Marrero
1848 – Juan Borrás
1848 – Severo Zeno
1848 – Agustín Correa
1856 – Francisco Ulanga
1857 – José María Castro
1858 – Leonardo de Campos
1860 – Francisco Ulanga
1862 – Demetrio Santaella
1865 – Benito Oser de Lira
1868 – Manuel Iturriaga
1871 – Pedro Puig Pi
1871 – Luis de Ealo Domínguez
1875 – Fernando Fernández
1877 – José Clivillés Amirall
1881 – Manuel Antonio Zeno
1881 – Gabriel Correa Fuentes
1884 – Pedro Alonso Ruiz
1886 – Manuel Muñoz Galofre
1886 – Fernando Lines
1887 – Rafael T. de Ayala
1888 – Antonio de Gutiérrez Pavia
1889 – Juan Pedro Ravildis
1889 – Policarpio de Echevarría
1892 – José Roig Colomer
1893 – Ramón García Lago
1893 – Manuel Villamil Torrado
1894 – Lorenzo Roses Borrás
1898 – Manuel Pérez Avilés
1898 – José Ruiz de Sagredo
1901 – Bernardo Huicy
1903 – Juan Marín Guerrero
1904 – Manuel Pérez Avilés
1916 – Manuel Viñas Caamaño
1916 – Juan Lara
1923 – Manuel Ledesma
1923 – José García Abreu
1923 – Rafael Sanmillón y Escalona
1925 – Ricardo Agrait Aldea
1932 – Sergio Seijo Tavárez
1932 – José Mendín Sabat
1936 – Rafael Rivera Aulet
1936 – José R. Castilla
1937 – Juan Abreu Colón
1942 – Sigfredo Vélez González
1948 – Darío Goitía
1969 – Elba A. Otero de Jové
1970 – Pablo E. Méndez Cabrero
1972 – Alfredo González Rivera
1976 – José A. Cedeño Rodríguez
1980 – Pablo E. Méndez Cabrero
1984 – Francis Hernández Jové
1993 – Angel M. Román
2001 – Franky Hernández Colón
2004-2012 Lemuel Soto Santiago

2012- al presente Carlos Molina Rodríguez

Vista panorámica del río Grande de Arecibo desde Cueva ventana

Vista panorámica del río Grande de Arecibo desde Cueva ventana

Alcalde
Carlos Molina Rodríguez

Lugares de interés

Catedral San Felipe
• La Cueva del Indio
• Museo Faro de los Morrillos
• Observatorio de Arecibo
• Parque Forestal Cambalache
• Piscina Olímpica
• Playa los Negritos

Personajes ilustres

María Cadilla de Martínez (1884-1951)- Maestra, pintora, ensayista, historiógrafa, poeta, cuentista, folclorista y feminista. En el mundo literario se le conocía como ‘María de América’ y fue reconocida internacionalmente como “pionera y figura máxima del folklore puertorriqueño”. Publicó una serie de libros entre ellos: Poesía popular en Puerto Rico (1933), Costumbres y tradiciones de mi tierra (1938), Juegos y canciones infantiles de Puerto Rico (1940), Alturas paralelas (1941).

Luisa Capetillo Perone (1883-1922)- Feminista, escritora y activista sindical. Fue la primera mujer en utilizar pantalones en público en Puerto Rico. Perteneció a la Federación Libre de Trabajadores y cultivó el ensayo, el cuento y el drama. Entre sus libros se encuentran: Ensayos Libertarios (1907), Mi opinión (1911) e Influencias de las ideas modernas (1916).

Cayetano Coll y Toste (1850-1930)- Médico, poeta, político, periodista, ensayista e historiador. Estudió medicina en el Seminario Conciliar de San Juan y cirugía en la Universidad de Barcelona. Inició en España su labor periodística con la fundación de la Revista Ramillete, la cual dirigió. Fue Director Médico del Hospital de la Monserrate, en Arecibo y del Asilo de Niños Huérfanos, fundado por él. Su producción literaria demuestra su gran versatilidad. Publicó los siguientes libros: Boletín histórico de Puerto Rico, Crónicas de Arecibo, Colón en Puerto Rico, Historia de la instrucción pública en Puerto Rico hasta el año 1898, Leyendas y tradiciones puertorriqueñas, entre otros.

René Marqués (1919-1979). – Dramaturgo, cuentista, novelista y ensayista. El prolífico escritor fue autor de los dramas La carreta, Los soles truncos y Mariana o el alba, así como del libro de cuentos En una ciudad llamada San Juan, de las novelas La víspera del hombre y La mirada, y del ensayo “El puertorriqueño dócil”. entre otros.

Manuel Zeno Gandía (1855-1930)- Médico, escritor, periodista, político y novelista. Criticó duramente a la sociedad de su tiempo en el ciclo de novelas llamado Crónicas de un mundo enfermo, compuesto por La charca (1894), Garduña (1896) y Redentores (1899).

Eventos
• Carnaval arecibeño – febrero
• Centenario de la bandera puertorriqueña – diciembre
• Competencia de bicicletas – enero
• Feria del artesano – septiembre
• Festival del cetí – noviembre
• Festival Folklórico – julio
• Fiestas patronales de San Felipe Apóstol – mayo
• Festival Playero – julio

Nota: Estos artículos han sido editados y cotejados por académicos y especialistas en Historia. Pueden existir discrepancias entre historiadores con respecto a algunos datos.
Autor: Grupo Editorial EPRL
Publicado: 3 de junio de 2015.

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