Telenoticias Telemundo canal 2

Telenoticias Telemundo canal 2

La información noticiosa ha formado parte de la programación de las estaciones locales desde el comienzo de la televisión en Puerto Rico, el 28 de marzo de 1954. Según los archivos de la Comisión Federal de Comunicaciones, la primera emisora en Puerto Rico en transmitir una programación completa fue el Canal 2 (WKAQ). En este canal, Evelio Otero presentó el primer noticiario nacional, Telenoticias del mundo. El segundo noticiario lo fue El observador Kresto Denia, del Canal 4, que comenzó a transmitirse varios meses después de la inauguración de la estación, el 9 de abril de 1954.

La producción de ambos programas era muy sencilla. Sólo el presentador, o ancla (proviene del inglés, anchor), figuraba a modo de “busto o cabeza parlante” en la imagen mientras leía las noticias frente a la cámara. Raramente, se incluían visuales. Las noticias internacionales eran las únicas que venían acompañadas con imágenes, adquiridas a través de las agencias de noticias. El Canal 2 usaba porciones fílmicas que provenían de United Press International (UPI) y Columbia Broadcasting System (CBS).

Una notable excepción es que el Canal 2, en su segundo día al aire, transmitió el primer visual noticioso que muestra la llegada de la Marina estadounidense a Vieques, el 29 de marzo de 1954. El film fue captado por Elías C. Lamas durante la mañana, y se transmitió a las seis de la tarde del mismo día. Fue realizado en colaboración con la Marina de Estados Unidos.

Desde los inicios de la televisión, se crearon paralelamente otros programas de corte noticioso como las “revistas de noticias”, tales como Telerevista, transmitida a través del Canal 4 a partir de 1954, y el Noticiario Warner Lambert, también del Canal 4 y establecido hacia finales de la década de los cincuenta.

La figura de Evelio Otero cobró gran importancia entre los televidentes. Hasta 1962, Otero fungió como ancla y productor de Telenoticias. Su estilo se distinguía por editorializar el contenido informativo, haciendo comentarios sobre lo leído en el aire. Además, cuando los cables de noticias venían en inglés, traducía mientras leía.

Desde sus comienzos, los noticiarios estuvieron programados en horario preferencial (prime time), es decir entre las cinco y seis de la tarde. Este horario representa el bloque durante el cual mayor número de personas se encuentra en sus hogares luego del trabajo. No obstante, el presupuesto de producción era modesto. Esto se manifestaba en el exiguo equipo de producción, compuesto del ancla, como se mencionó, y de uno a dos técnicos de estudio.

Los noticieros en esta primera época de la televisión eran concebidos como programación suplementaria que cumplía el objetivo de dar un servicio a la comunidad. Mediante la experimentación con las nuevas tecnologías y el lugar que la televisión va adquiriendo entre la ciudadanía es que, en las próximas décadas, se evidencia el potencial económico de la pantalla chica como industria.

Anuncio del noticiero de Teleonce: El once en las noticias

Anuncio del noticiero de Teleonce: El once en las noticias

Los telediarios sufrieron grandes transformaciones durante la década de los setenta. Los cambios se reflejaron en todos los ámbitos de la producción de los noticieros puertorriqueños. Factores sociales y tecnológicos abonaron a la evolución de la televisión y sus noticieros.

A mediados de los setenta, Puerto Rico evidenció cambios notables en la producción de los noticiarios televisivos. Los telediarios locales, al igual que muchos otros en el mundo entero, fueron influidos por los estilos de producción de Estados Unidos. La producción noticiosa televisiva estadounidense había comenzado a sofisticarse. El formato se basaba en imágenes de impacto, montajes dinámicos y contenidos de interés general. En la Isla, el Canal 11 (WKBM), creado en 1960, impulsó este nuevo tipo de periodismo televisivo al crear, en 1975, El once en las noticias. El telediario, dirigido por Nephtalí Rodríguez, creó un panel de presentadores de noticias, incorporó reporteros e integró el uso de visuales para alternar con las tomas de los anclas en el estudio.

En este noticiario, comenzó Carmen Jovet como ancla y Ernesto Díaz González como presentador de deportes. Se les unió, posteriormente, Luis Francisco Ojeda, Hiram Collazo, Ramón Enrique Torres y Sylvia Gómez, quien sustituyó a Jovet en 1978. Ese año, Pedro Zervigón asumió la dirección del noticiario e integró más reportajes y entrevistas en la producción del programa. Además, promovió que cada reportero proyectara su personalidad en cámara.

Durante los dos años sucesivos a la creación del Once en las noticias, el Canal 2 y Canal 4 emprendieron cambios similares. En 1977, el Canal 2 cambia su formato de un hombre ancla y crea Telenoticias en acción, dirigido por José Manuel álvarez. A Aníbal González Irizarry, se le unió Bruni Vélez, Ramón Enrique Torres, Jorge Rivera Nieves, Raúl Quiñones y Junior Abrahams, en deportes.

El Canal 4, un año más tarde, en 1978, bajo la dirección de William J. “Bill” Pérez, emula a sus competidores: integra un formato de panel compuesto por Enrique Cruz y Guillermo José Torres como anclas. Pérez, quien fue reportero de la cadena norteamericana NBC, le impuso un estilo más dinámico y “estadounidense” al noticiario: más gente en cámara, comentarios y reportajes. Bajo su dirección, se unió al equipo Luz Nereida Vélez y Angel Oliveras.

Como se evidencia de los datos expuestos, es a partir de mediados de la década de los setenta, que se incorporan las mujeres como anclas y reporteras, puestos hasta entonces, ocupados exclusivamente por hombres. Gracias al movimiento feminista, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), declaró, en 1969, ilegal el discrimen laboral contra las mujeres, y, a partir de 1971, las empresas de telecomunicaciones tuvieron que informar, anualmente, la cantidad de mujeres que empleaban y la función que desempeñaban.

Otra innovación, aunque de tipo tecnológico, aportó a la implementación del nuevo formato de los noticieros. En Puerto Rico, al final de la década de los setenta, se sustituyó el fílmico por el vídeo de tres cuarto de pulgada, llamado ENG (Electronic News Gathering). A partir de este momento, no fue necesario emplear tiempo para el revelado del pietaje. El vídeo trajo inmediatez, rapidez y agilidad, proveyendo a los noticieros de mayor flexibilidad y tiempo. Este equipo posibilitó ciertos cambios estructurales entre los que se encuentran: las interrupciones programáticas, cambios de horario y las transmisiones en vivo.

Anuncio de WAPA en la década de 1980

Anuncio de WAPA en la década de 1980

Durante la década de los ochenta, los noticieros tomaron un gran auge. El canal de noticias de CNN (1980) le dio un giro inusitado a las noticias televisivas en Estados Unidos con su formato de 24 horas. La noticia adquirió valor por su inmediatez e impacto visual, aspectos que convertían al televidente en un “testigo presencial” de los hechos.

En Puerto Rico, a mediados de esa década, se creó el Canal 24, cuyo objetivo era similar al de CNN. Por su parte, el Canal 4, en el mismo ánimo, adoptó avances noticiosos que intercalaba dentro de la programación regular. De este modo, no había que esperar a la edición estelar, o de la tarde, para conocer qué había ocurrido en términos periodísticos.

También, surgieron las transmisiones en vivo durante la década de los ochenta. Las noticias en directo enfatizaban la actualidad y veracidad de la información. En el 1983, Telenoticias, bajo la dirección de Antonio González Caballero, comenzó a insertar transmisiones en directo en el informe del tiempo. El mismo año, WAPA adquirió una estación satélite, El Coquí, y la primera unidad móvil que tuviera cualquier noticiario en la Isla, “La Pionera”. Este vehículo le permitió transmitir en vivo desde fuera del estudio.

Otras innovaciones que se incorporaron en estos años fueron el betacam, el cual sustituyó al video de tres cuartos de pulgada, y el teleprompter, que aportó naturalidad a la información provista por el ancla, ya que permite leer la información noticiosa mientras se mira hacia la cámara.

Por otro lado, durante estos años, se incorporan a los noticiarios figuras del espectáculo, las cuales en su mayoría fueron asignadas a las secciones de arte y cultura. Algunas de éstas fueron: Camille Carrión, Angela Meyer y Elia Enid Cadilla en el Canal 4 y Johana Rosaly en el Canal 2.

En 1988, el Canal 4 realizó un esfuerzo dirigido a desintitucionalizar la forma de llevar las noticias; es decir, enfocó el noticiario en cómo las noticias afectaban al consumidor promedio, lo que significó un cambio en la forma en que se cubrían los eventos. A raíz de esto, emerge el énfasis en las noticias policíacas. Este nuevo giro, también, fue adoptado por el Canal 2, bajo la dirección de Berta Castañer.

Durante esta década el afán por el realismo fue apoyado por la nueva tecnología, la cual resultó instrumental en acercar al televidente en tiempo y espacio al acontecer noticioso.

Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones en Puerto Rico

Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones en Puerto Rico

Los cambios tecnológicos en las telecomunicaciones vinculadas a la digitalización de la señal, el satélite y la fibra óptica acaecidos durante la década de 1990 impulsaron nuevos cambios en los formatos de los telenoticieros. Estos desarrollos permitieron trabajar, con mayor celeridad, la producción de los noticiarios.

Las transmisiones en vivo, que en sus inicios eran un lujo por sus elevados costos, se volvieron más comunes. No es de extrañar que cuando el noticiario del Canal 6, Notiséis, volviera al aire, en 1995, adquiriera tres unidades móviles para el noticiario; éstas no sólo facilitaban las transmisiones en vivo, sino que permitían el envío al canal de los reportajes editados y de los visuales captados en remoto. Las transmisiones en directo abonaban al elemento de realismo y posicionaban al espectador como testigo directo de los acontecimientos.

Durante esta década, también se efectuaron otros cambios. Se multiplicaron las ediciones de los noticiarios, se computadorizaron las salas de redacción, se eliminó el teletipo y se adquirieron radares especiales para las secciones del tiempo.

Dado que el análisis del mercado de audiencia se convirtió en una práctica indispensable para sobrevivir ante la competencia, las televisoras comienzan a hacer cambios en el contenido pensando en los deseos de su público. Con el fin de medir el nivel de audiencia y preferencias de los televidentes, las firmas consultoras analizaban todos los componentes del noticiario.

A raíz de los hallazgos de los estudios de mercado, los noticieros realizaron cambios en todos sus ámbitos. Uno de ellos fue la escenografía. El escenario debía proyectar la orientación editorial que quería mostrar cada noticiario. Para algunos de ellos, la escenografía les permitía revelarse como uno moderno y orientado hacia tecnología, mientras, para otros, les servía para identificarse con una línea de carácter nacional. Así se vio, por ejemplo, en el Canal 2, a finales de la década del 1990, que incluyó la bandera de Puerto Rico en la escenografía para reafirmar la identidad nacional del noticiero. En 1995, por su parte, Notiséis incorporó una escenografía lujosa de dos niveles que incluyó una cámara robótica montada en rieles que permite ver todo el estudio en acción. Los visuales, colores y texturas de la escenografía, así como la musicalización del programa se convirtieron en aspectos indispensables.

Los cambios de escenografía llevaron a que se ejecutaran variaciones relacionadas con el posicionamiento de los presentadores, o “anclas”, que empezaron a darse desde la década del 1970 en el Canal 11. No es de extrañar que en la década del 1990, fuera común el que se haya superado la norma de que los “anclas” debían permanecer sentados. En el caso del Canal 11, para la década de 1990, era y es común ver a los presentadores circular a través de estudio, el cual fue dividido en varios espacios que correspondían con las distintas secciones del noticiario. Esto contribuyó al dinamismo y variedad visual del formato.

Los cambios que sufrieron los noticiarios también se reflejaron en el contenido. Para esta época, se afianzó la dependencia en las fuentes oficiales de autoridad gubernamentales (la Policía, la Fortaleza, el Capitolio y los Tribunales), como fuentes primarias de la noticia, práctica que se fue asomando desde la década de 1970 en los noticiarios locales. La cobertura de las conferencias de prensa ofrecidas por políticos, gobernantes, figuras públicas y organizaciones pasó a formar parte integral de los noticieros.

En esta época, los equipos de producción crecieron en tamaño. En el 2001, el noticiero del Canal 2 estaba constituido por 41 personas para la transmisión de sus dos ediciones; el Canal 6 poseía 30, también para sus dos ediciones y el Canal 11, cerca de 100, para sus cuatro ediciones.

Una vez más, los adelantos tecnológicos transformaron la manera de llevar la noticia. La integración de los medios de comunicación –mediante la telefonía, Internet y la tecnología digital– llevó al noticiario más allá de los confines tradicionales que establece un horario en particular y un medio o formato específico de acceso a la información. A todas luces, se transgreden las líneas divisorias entre los medios y se unifica una audiencia dispersa más allá de los lindes tradicionales televisivos.

Los noticieros comienzan a establecer enlaces con compañías de teléfonos celulares y beepers para transmitir sus titulares y avances noticiosos y algunos noticiarios se empiezan a transmitir, simultáneamente, por radio, tal y como lo hace el Canal 2 a partir de 2001.

Actualmente, los noticieros operan en un eje mediático múltiple que les permite divulgar la información a través de la televisión, la radio, los celulares e internet. Es decir, los telenoticieros han evolucionado más allá de los confines televisivos hasta convertirse en complejos periodísticos multimediáticos que abarcan el periodismo radial, la prensa electrónica y la telefonía, ampliando las fronteras nacionales de su público.

Autor: Lourdes Lugo Ortiz
Publicado: 12 de septiembre de 2014.

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