Para la primera década del 2000, la literatura puertorriqueña se destacó por su aparición en blogs y revistas electrónicas. Estos nuevos formatos digitales dieron espacio a una gran cantidad de escritores y a la democratización de la exposición y del consumo de la literatura novel. Además, durante este tiempo resaltó la institucionalización de programas de creación literaria en las principales universidades de Puerto Rico. A su vez, la impresión digital y print on demand estimularon la aparición de múltiples editoriales independientes; y el incremento en concursos nacionales de envergadura internacional promovieron la exposición y el desarrollo de los escritores puertorriqueños.

La era del Internet ha permitido que las personas creen sus propios espacios en los que exponer sus textos y, a su vez, a que se configuren blogs y revistas electrónicas con un sentido colectivo. Los autores de las generaciones de los ochenta en adelante han ido diseñando sus espacios, lo que ha permitido un intercambio plural e intergeneracional entre escritores. Urayoán Noel, Yarissa Colón, Rafael Franco-Steeves, Christian Ibarra, Guillermo Rebollo-Gil, Mara Pastor, Alberto Martínez Márquez, Mario Cancel, Alexandra Pagán Vélez, Yolanda Arroyo Pizarro, Mayra Santos-Febres, Elidio Latorre Lagares, Lilliana Ramos Collado, Cindy Jiménez y David Caleb Acevedo, entre muchos otros autores, han expuesto sus textos de este modo y algunos aun mantienen activos sus espacios. Asimismo, surgieron revistas tipo blog muy importantes para crear un sentido de colectivo y de difusión cultural con espacios como Estruendomudo, Letras Salvajes, Sótano 00931, Derivas, El Roommate, 80grados, Cruce, Visión Doble y Corpus Literatum, entre otras (algunas surgieron del 2010 en adelante). Así, la literatura se volvió accesible y, en cierta medida, democrática. En la actualidad, plataformas como Facebook sirven de espacio de intercambio, taller y difusión entre los escritores y los amantes de la literatura. Gracias a la informática, toda esta efervescencia hizo de la literatura un espacio valioso y real de expresión. Esto motivó el diseño de programas como la Maestría en Creación Literaria de la Universidad del Sagrado Corazón, la Maestría en Gestión y Administración Cultural y los cursos de Creación Literaria en el sistema de la Universidad de Puerto Rico. Precisamente, el Sagrado Corazón alberga la Cofradía de Escritores de Puerto Rico, un organismo que promueve los nuevos escritores (graduados del programa del Sagrado) y publica sus libros.

En la coordenada de la publicación (importantísima en la difusión literaria), la tecnología también ha aportado de manera notable. La impresión digital favorece las ediciones de autor y las publicaciones independientes. Por ello, en el siglo XXI surgen múltiples editoriales que publican una gran cantidad de textos en diversos géneros y formatos: Ediciones Aventis, Sótano Editores, Editorial Identidad, La Secta de los Perros, Editorial Preámbulo, Ediciones Calamar, Espejos de Papel, Erizo Editorial, Editorial Folium, Editorial EDP University, Ediciones Agua Dulce y las ya conocidas: Isla Negra Editores, Ediciones Callejón, Ediciones Huracán y laEditorial de la Universidad de Puerto Rico. A su vez, esto, ha provocado las ediciones artesanales, que toman el libro como objeto de arte y diseño o como propuesta político-social.Ejemplos de esto lo son el proyecto editorial Atarraya Cartonera que usa el cartón reusado como parte de sus textos en ediciones hechas a un bajo costo de producción y Yarissa Colón quien produce libros a mano con gran calidad y belleza en el diseño.

Finalmente, desde poco antes del 2000, El Nuevo Día convocó un premio de cuento y posteriormente uno de poesía que permitieron exponer a los escritores noveles al mundo literario. Igualmente, otros concursos que sirven para alentar y, en cierto sentido, generar un canon literario son el Premio Instituto de Cultura (a todos los géneros), el Premio Barco de Vapor (a la literatura juvenil), el PEN Club de Puerto Rico y el Instituto de Literatura Puertorriqueña (que otorgan premios a libros ya publicados). Estas gestiones han servido para dar forma y constancia a un grupo muy nutrido de escritores puertorriqueños. Asimismo, el Festival de la Palabra convoca escritores nacionales e internacionales y ofrece premios que destacan a los escritores que comienzan a sobresalir en las letras (Premio Nuevas Voces).

¿Hay algo que distinga a la escritura del siglo XXI? Esta época se caracteriza por la invasión de la tecnología en todos los aspectos cotidianos, lo que lleva a modificar la escritura como práctica y mercado, e incluso a incluir a los correos electrónicos, a los juegos de video y al mundo de la ciencia ficción con nociones de invasión tecnológica en la esfera íntima en las propuestas literarias. Además, la rapidez y la fragmentación de los discursos (el zapeo en el televisor, el leer y saltar entre hipervínculos, los anuncios comerciales y la búsqueda de información en videos) genera prácticas inconclusas de experimentación estética que desembocan en textos sintéticos cuya belleza reside en el poder de sugerencia que poseen (precisamente la palabra ‘inconcluso’ se volvió común en la poesía).

Contrario a lo que tal vez se esperaba, el exceso en el consumo, la accesibilidad a la información y a la tecnología, así como el individualismo han llevado ala sociedad a un estado desequilibrado en términos psicológicos, sociales y económicos. De allí que la literatura más reciente juegue también con las fronteras del género y diseñe nuevas formas literarias como: la crónica urbana, el microcuento, el pastiche y la biografía novelada, entre otras formas, para denunciar y hasta burlarse de estos nuevos problemas que enfrenta la humanidad.

Algunos escritores destacables que publican consistentemente en el siglo XXI (aparte de los ya mencionados) son: Julio César Pol, Kattia Chico, Yara Liceaga, Alejandro álvarez, Bruno Soreno (Juan Carlos Quiñones), Pedro Cabiya, Karen Sevilla, Carmen R. Marín, Janette Becerra, Rafael Acevedo, Edgardo Nieves Mieles, Eduardo Lalo, Juanluís Ramos, Carlos Vázquez Cruz, Kalman Barsy, Mayra Montero, Giannina Braschi, Lawrence LaFountain-Strokes, Josué Montijo, Luis Negrón, Irizelma Robles, Noel Luna, Mayda Colón, Javier ávila, Edgardo Rodríguez Juliá, Juan López Bauzá, Magali García Ramis, Juan Antonio Torres, Luis Rafael Sánchez, Rima Brusi, Silvia Bofill, Kisha Burgos, Aravind Adyanthaya, entre muchos otros.

Como ocurrió con la novela, la poesía y hasta el ensayo, el teatro también responde – en formas e ideas– a los nuevos tiempos. Ya desde los ochenta se evidenciaba cómo el teatro iba adquiriendo rasgos que colindaban con el arte plástico a través del performance, la danza y lo experimental. El surrealismo, el video y el diálogo constante con las artes plásticas caracterizaron las dimensiones experimentales del teatro. Surgen prácticas teatrales que unen la improvisación, la danza moderna, el performance y el happening a sus propuestas.

La hibridez, el sincretismo, el minimalismo, la ironía, la parodia y un sentido de lo efímero son los rasgos definitorios de la literatura puertorriqueña del siglo XXI.

 

 

 

Autor: Alexandra Pagán Vélez
Publicado: 26 de enero de 2016.

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