Carso norteño de Puerto Rico que se extiende desde Aguadilla hasta Loíza

Carso norteño de Puerto Rico que se extiende desde Aguadilla hasta Loíza

La palabra karst proviene del nombre de una enorme meseta caliza, localizada entre la frontera de Yugoslavia e Italia, donde espeleólogos austriacos estudiaron y describieron el fenómeno. Se le llama karst, karso, carso o formaciones cársticas al área de la superficie terrestre que se compone mayormente de rocas que tienen una composición mineral de carbonato de calcio (CaCO3) y que se disuelven debido a la acción erosiva y corrosiva del agua ácida.

Alrededor de una tercera parte del territorio de Puerto Rico es cárstico (Figura 1) .

Figura 1

Descripción: Mapa que muestra dónde están ubicadas las regiones cársticas de Puerto Rico.

La región más grande y extensa es la franja del norte de Puerto Rico, entre Aguadilla y Loíza. Esta región tiene los procesos de corrosión y disolución de mayor dimensión. Una segunda región cárstica de gran extensión se encuentra al suroeste, entre Ponce y Cabo Rojo. Aquí los procesos de corrosión y disolución apenas son notables. También, diseminados por la región montañosa volcánica del centro de la Isla se encuentran algunos afloramientos calizos.

El fenómeno de carstificación en Puerto Rico se ha formado, fundamentalmente, sobre caliza, compuesta mayormente por carbonato de calcio, aunque también se ha desarrollado sobre otras rocas en mucha menor proporción. El 95% de las rocas carbonatadas son de origen biológico. Es un fenómeno que se repite en Cuba y otras islas del Caribe. Las rocas carbonatadas son el resultado de los residuos de los esqueletos de organismos marinos que se depositaron en el fondo de los mares poco profundos (plataformas continentales e insulares) hace millones de años. La mayor parte de los organismos son arrecifes de coral y acumulaciones de colonias que contienen huesos de peces, conchas, erizos y otros organismos que con el tiempo se consolidan.

Estos estratos sedimentarios en el fondo del mar se quebraron y desmoronaron mientras las placas tectónicas de la corteza de la superficie de la Tierra se desplazaban y se unían. Eventualmente los movimientos geológicos empujaron el fondo de estos mares hacia arriba y se formaron montañas calcáreas. Esto sucedió durante el periodo del Terciario medio de la era Cenozoica. Los continuos movimientos de la superficie terrestre a través de millones de años produjeron fallas y fracturas en estas rocas calcáreas. A la vez, varios estratos de las rocas quedaron expuestos a la intemperie. La acción corrosiva y erosiva de los elementos naturales, como la lluvia y el viento, desgastaban los lechos de las cortezas calcáreas más débiles. Por esto la fisonomía cárstica se caracteriza por paisajes muy particulares y variados en diferentes partes del mundo.

Formaciones cársicas de forma cónica, también llamadas mogotes

Formaciones cársicas de forma cónica, también llamadas mogotes

La región cárstica más importante y extensa, donde los procesos cársticos son más notables, es la franja del norte de Puerto Rico, entre Aguadilla y Loíza. Entre las más reconocidas publicaciones del Servicio Geológico de los Estados Unidos que estudian esta franja de roca caliza, se encuentran los estudios pormenorizados de Watson Monroe (1976), Ennio V. Giusti (1978) y Jesús Rodríguez Martínez (1995).

La segunda región cárstica de mayor extensión es la del suroeste, entre Ponce y Cabo Rojo, y es de carácter fragmentario. Ocupa menos área y presenta relieves de otras características por razones geológicas, climáticas y evolutivas. En esta región cárstica del suroeste la acción de disolución es apenas notable ya que, por factores climáticos, al ser una región seca, la precipitación es mucho más escasa y, como resultado, la actividad de los procesos cársticos es limitada. El tipo de carso que predomina es el carso pavimentado y el carso cubierto. Existen cuevas, pero no son muy extensas, son mayormente secas y no tienen ríos subterráneos caudalosos como en el norte, a excepción de las Cuevas Convento en Peñuelas.

Los afloramientos intermitentes cársticos de la región montañosa volcánica en el centro de la Isla son del Cretáceo, que se explotan como canteras desde Caguas, Cidra hasta Cayey. Entre ellas se encuentra el famoso Sistema Cavernario de Aguas Buenas vinculado al Río Cagüitas. Estos afloramientos cársticos son los más antiguos de Puerto Rico, pues quedaron expuestas a la intemperie a la misma vez que ocurrió con áreas de nuestra Cordillera Central.

El carso del norte, que abarca los pueblos desde Río Grande hasta Aguadilla, es de 1,760 km2 (680 mi2), aproximadamente un 19% de la superficie terrestre de Puerto Rico En términos norte-sur, el norte cárstico de Puerto Rico se extiende desde el Océano Atlántico hacia el sur, donde se encuentra con la Cordillera Central de este a oeste. El área de afloramiento de norte a sur de esa zona es de aproximadamente 18 km (11mi) de ancho cerca de Camuy, y más angosta cerca de San Juan con unos 3.62 Km. (2.25 mi).

Por la zona cárstica del norte pasan ocho ríos principales que se originan en el terreno volcánico de la Cordillera Central, fluyen predominantemente hacia el norte y desembocan en el Océano Atlántico; éstos son: Río Guajataca, Río Camuy, Río Grande de Manatí, Río Grande de Arecibo, Río Cibuco, Río la Plata, Río Bayamón y Río Grande de Loíza. También se pueden apreciar lagunas (como la Reserva Natural de la Laguna Tortuguero), humedales, pantanos y, sobre todo, los manantiales principales. El humedal herbáceo más grande de Puerto Rico es el Caño Tiburones y se encuentra en la costa norte entre el Río Grande de Arecibo y el Río Grande de Manatí. El mismo se alimenta de los afloramientos de los acuíferos. En el 1998, cerca de la mitad del área que comprende este ecosistema de 1,310 fue declarado reserva natural del Estado Libre Asociado de Puerto Rico por su gran valor ecológico.

La zona cárstica del noreste de la Isla, que incluye los municipios de San Juan, Carolina, Loíza y parte de Río Grande, está sumamente erosionada por las escorrentías de lluvia y los cambios en el nivel del mar a través de millones de años. En tiempos modernos, la actividad de disolución de la roca caliza ha sido mínima debido al alto contenido de arcilla en el subsuelo. Por esto en el noreste el carso se caracteriza por muy poco relieve topográfico y por drenaje superficial, no subterráneo.

Tipos de topografía del carso

Los tipos de topografía del carso están definidas por la fisonomía en la que influyen los aspectos químicos, físicos e hidrogeológicos, además del tipo de suelo. Hay ocho tipos de topografía cárstica. De éstos, la dominante en Puerto Rico, de acuerdo a White (1988) es la de conos y de torres. Pero también hay llanuras cársticas, carso litoral, pantanoso y pavimentado, según se explica más adelante. En Puerto Rico, por ejemplo, el carso del norte húmedo es muy diferente al carso del sur que se desarrolló en un clima mucho más seco.

Carso de conos y torres

Este es el tipo de carso que domina en Puerto Rico. En la caliza del norte de Puerto Rico, estos conos y torres están bien arrimados unos a otros con desfiladeros abruptos entre ellos (Río abajo en Utuado, por ejemplo). En las tierras más bajas se pueden apreciar las colinas cónicas aisladas, a las cuales se les llama comúnmente mogotes, que se levantan en valles aluviales (Barceloneta y Vega Baja, por ejemplo). Los requisitos para el desarrollo del carso de conos y torres parece ser una gran capa gruesa de caliza con muchas y profundas fracturas en la roca. La disolución en estas fracturas separa la caliza, en las tierras más altas, en bloques masivos. Los corredores de solución que separan los bloques se profundizan y se ensanchan con la disolución a través de los años. Los topes de estos promontorios calizos son generalmente redondos. Los canales o trincheras entonces se ensanchan y se transforman en planicies o valles aluviales, lo que separa aún más los conos y las torres. El carso de conos y torres se encuentra en regiones tropicales. Es por esto que también se encuentra en Cuba, América Central y en el Pacífico Sur. En América Central es común en México y Belice. También ocurre en el sur de China, y en Malasia, Java, Nueva Guinea, Borneo y Sarawak.

Carso pavimentado

El carso pavimentado corresponde a áreas de piedra caliza al descubierto (desnuda), esculpida en lapiés o dientes de perro de varios tipos. El carso pavimentado ocurre en los países del norte donde la glaciación continental de Pleistoceno despojó el suelo y lo dejó al desnudo con las rocas carbonatadas expuestas al ataque de la disolución de los agentes activos del ambiente. Muchas áreas cársticas en las Montañas Rocosas en Estados Unidos y Canadá contienen carso pavimentado. Además de ser típico en las latitudes altas, se puede observar en los climas áridos y semiáridos de los trópicos. En el sur de Puerto Rico, se ven ciertas manifestaciones de este carso en lugares como el Bosque de Guánica, Punta Guaniquilla y Cerro Las Cuevas en Juana Díaz. Incluso, se puede observar en lugares en el interior de la Isla donde la erosión acelerada por causa del ser humano ha despojado la roca de su cubierta de suelo.
Autor: María A. Juncos Gautier
Publicado: 27 de agosto de 2014.

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