Artesanías en las Fiestas de la Calle San Sebastián

Artesanías en las Fiestas de la Calle San Sebastián

Introducción

La cultura popular de Puerto Rico tiene su base en una amalgama de costumbres, producto de la convivencia de las culturas taína, española, africana y, más recientemente, la estadounidense. Diversas manifestaciones y elementos componen la cultura popular. El folclore, la cocina puertorriqueña, las celebraciones, los pasatiempos, los objetos de uso cotidiano y el arte y música popular no sólo identifican y distinguen una cultura, sino que sirven como vehículos de transmisión y conservación del legado cultural.

Las diversas aportaciones culturales fueron adoptadas y adaptadas al medio isleño. Algunas conservaron ecos de sus orígenes, mientras otras fueron reinterpretadas y recreadas, dando lugar al nacimiento de nuevos elementos y consecuentes evoluciones. Además, el contexto caribeño y americano ha provisto a la Isla de experiencias particulares que han moldeado también su entramado cultural. Todos estos valores, costumbres, creencias e idiosincrasia subyacen los pequeños ritos cotidianos, los grandes rituales y tradiciones sociales y las expresiones artísticas del pueblo puertorriqueño.

Folclore

El folclore, integra, específicamente, todas aquellas manifestaciones arraigadas en el complejo sociocultural que se identifican comúnmente con lo típico y tradicional, tales como el baile y la música folclórica, la artesanía, los rituales cotidianos y las expresiones que recogen la sabiduría y candor popular. Las tradiciones y costumbres reafirman y difunden una manera peculiar de concebir el mundo. Un sinnúmero de rituales populares evocan antiguas tradiciones y memorias históricas. En Puerto Rico, muchas de las tradiciones están relacionadas a la vida espiritual del pueblo.

En temporada navideña, se llevan a cabo muchos rituales emblemáticos. Uno de ellos es la celebración del Día de los Tres Reyes Magos. El mismo incluye la recogida de hierba para los camellos de los Reyes, — los cuales visitan a los niños en la noche de la víspera para obsequiarlos con regalos — y las ‘promesas de Reyes’ en la que los devotos cumplen su promesa de sacrificio por una petición concedida. Además, se cantan aguinaldos (música navideña) en festividades religiosas, y se realizan parrandas, en las que se visitan casas de madrugada al son de música alusiva a la época.

Otras tradiciones y costumbres, también relacionadas a las diferentes celebraciones y ritos cristianos, lo son los sacrificios de Cuaresma, las procesiones de la Semana Santa, y el Día de los Santos Inocentes. Para este último, se lleva a cabo un festival de Máscaras en el municipio de Hatillo. Algunas de las celebraciones tienen origen pagano como la celebración de Año Viejo, en la cual los jóvenes se visten de ancianos y se juegan bromas como parte de la fiesta de despedida de año. A la medianoche de ese día, se celebran pequeños rituales como lanzar agua por los balcones y comer 12 uvas para atraer la buena suerte en el nuevo año.

La música típica constituye otro elemento del folclore. La misma deriva, también, del sincretismo cultural. Influencias europeas, africanas y taínas permean todos los ritmos, trayendo además al escenario musical puertorriqueño nuevos instrumentos. Estos permiten imprimirle nuevo carácter y un estilo propio a la música puertorriqueña. Tradicionalmente, los ritmos folclóricos han sido clasificados en música campesina de origen europeo — que incluye géneros como el seis, la copla, la guaracha, el vals, la mazurca, la polca, los villancicos, las rondas infantiles y el aguinaldo navideño — y géneros costeros afroboricuas — tales como la bomba y la plena.

Estas modalidades musicales cuentan también con una instrumentación particular que incluye, en general, el cuatro, el tiple, la bordonúa, el tres, la bomba, el pandero, el güiro y las maracas, estas últimas de procedencia taína. Toda esta música se caracteriza por la cadencia alegre y la presencia de temas cotidianos, amorosos y religiosos.

El oficio de los artesanos en la Isla constituye, también, una parte importante del folclore local. Las diversas expresiones artesanales aplican y emplean un conjunto ecléctico de técnicas y materiales. Muchas de estas tradiciones tienen su origen en la época colonial, momento en que el aislamiento y la pobreza motivaron el ingenio y la creatividad de los pobladores. Esto dio pie a la construcción y preparación de los objetos que escaseaban. Así, surgió el arte de la imaginería de los santos de palo; los juguetes artesanales; los accesorios y los tejidos como el mundillo; los instrumentos musicales como el cuatro; utensilios de cocina como la jataca; muebles como hamacas, entre otros. Además, las técnicas artísticas desarrolladas fueron aplicadas para la elaboración de piezas de arte y adornos.

Otro elemento importante del folclore lo son las expresiones populares que incluyen refranes, chistes, adivinanzas, leyendas, canciones y poesías. Las mismas recogen el saber y la idiosincrasia del pueblo puertorriqueño, y son difundidas, mayormente, por el medio oral. Algunas de éstas, forman parte del repertorio infantil de cuentos, poesías y canciones que se enseña a los niños, tal como ‘Mambrú se fue a la guerra’ y ‘Doña Ana no está aquí’. Historias, como la del personaje de ‘Juan Bobo’ y la leyenda de la garita del diablo, constituyen, también, ejemplos de estas expresiones.

Pilón

Pilón

Fiestas y celebraciones

Las celebraciones y fiestas de pueblo tienen sus raíces, mayormente, en creencias religiosas cristianas, en grandes acontecimientos sociales y políticos, y en tradiciones relacionadas a las temporadas de cosecha agrícola. Entre las celebraciones, se encuentran aquellas que se festejan a nivel nacional, es decir en toda la Isla, y las fiestas municipales. En Puerto Rico, también se realizan desfiles y paradas al estilo norteamericano, como la Parada de San Patricio y la Parada Puertorriqueña de Nueva York, celebrada en Estados Unidos.

A nivel de pueblo, se llevan a cabo fiestas relacionadas a los santos patronos como las Fiestas de la Calle San Sebastián de la Capital y las de Santiago Apóstol de Loíza. Además, se celebran festejos relacionados a motivos o aspectos emblemáticos de la cultura como lo son el Festival de la Bomba de Juana Díaz, el Festival Indígena de Jayuya y el Festival de las Flores de Aibonito.

Otro tipo de fiestas en municipios son las relativas a las temporadas de cosecha, entre las que se destacan el Festival de la China del municipio de Las Marías y el Festival del Acabe del Café de Maricao.

Las celebraciones nacionales las encabezan las fiestas de motivo religioso, tales como la Navidad, el Día de Reyes, Semana Santa, la Noche de San Juan y, de más reciente tradición, el Día de Acción de Gracias, de origen norteamericano. De carácter político, son los días oficiales tales como el Día de la Constitución de Puerto Rico (25 de julio) y el Día de la Independencia de Estados Unidos (4 julio). En Puerto Rico, la cultura popular tiene uno de sus mayores bastiones y difusores en estas festividades, ya que en ellas coinciden todos sus elementos: música, baile, comida, diversiones y artesanías.

Juegos y pasatiempos

El clima tropical de Puerto Rico es idóneo para la recreación al aire libre y la práctica de juegos y deportes. La visita de parques y playas, así como del campo, forma parte de las actividades familiares comunes. Son frecuentes, además, el juego de domino, el billar, las carreras de caballo, la cría de caballos de paso fino y las peleas de gallo. Existe también una larga tradición de juegos infantiles que forma parte de la cultura popular puertorriqueña. Algunos de estos incluyen canciones como ‘ambos a dos’, mientras otros conllevan más actividad y destreza física como ‘tira y tápate’ y ‘escondite’, entre muchos otros.

Objetos cotidianos

Las rutinas diarias de los puertorriqueños y su manera particular de realizar las diversas tareas domésticas y laborales requieren a menudo de artefactos y utensilios singulares, propios de la Isla o de los países hermanos del Caribe. Algunos, han pasado a ser curiosidades históricas y culturales, aunque se conservan por tradición. Estos objetos cotidianos comprenden desde el tradicional caldero de cocinar, la raspa de rallar el hielo del piragüero, el pilón de machacar, el machete, los molinos de café, las planchas de carbón, hasta la dita de higüera, entre muchos otros. Objetos relacionados a las creencias religiosas tales como rosarios, escapularios y estampitas de santos, también forman parte de la vida puertorriqueña.

Frituras puertorriqueñas

Frituras puertorriqueñas

Cocina puertorriqueña

La cocina puertorriqueña tiene su base en la confluencia de los estilos culinarios, las técnicas de cocción y los diversos ingredientes que aportaron las distintas culturas que han compartido el suelo isleño a través de más de 500 años. La misma se desarrolló a partir de adaptaciones, innovaciones y fusiones de los ingredientes, los platos y las técnicas de cocción que trajeron los colonizadores, los esclavos africanos y los indígenas que poblaban la Isla.

Los indios taínos aportaron sus conocimientos acerca de los frutos y vegetales comestibles que ofrecía la Isla, tales como la batata, el ají, la calabaza, el achiote, el pimiento, el maní, las habichuelas y el maíz. También, proveyeron técnicas de procesamiento para algunos alimentos. Un ejemplo es el de la yuca, a la cual se le debe extraer una sustancia venenosa, previo a su utilización para la confección del pan llamado casabe.

Estos ingredientes se sumaron a aquellos que importados por los españoles de Europa y a los productos que fueron adoptados de los africanos como el plátano y el ñame. Muchos de los platos españoles sufrieron transformaciones y adaptaciones, basados en la disponibilidad de los ingredientes en la Isla. Por ejemplo, el azafrán español fue sustituido por el achiote, que también se utiliza como colorante rojizo para guisos y sopas.

El resultado de este sincretismo culinario fue el surgimiento de la comida típica y la cocina tradicional puertorriqueña, así como los nuevos desarrollos de la cocina contemporánea. Algunas de las comidas típicas más populares y representativas son los pasteles, el lechón a la vara, las alcapurrias, los bacalaítos, los tostones, el tembleque, arroz con gandules, la yuca al mojo, el panapén hervido, los piononos, el salmorejo de jueyes (cangrejos), el mofongo, el mabí, el coquito, el asopao, el caldo de pollo, entre otros.

La cocina tradicional abarca los platos más comunes en la mesa puertorriqueña. Estos, en su mayoría, tienen su base en la influencia de la comida española. Estos incluyen gran variedad de guisos con carnes o arroz como el bacalao guisado o el arroz con pollo; sopas como el ‘sancocho’; mariscos, carnes, como el cerdo y la res, y postres confeccionados a base de frutas tropicales como el coco o la guayaba. Cabe destacar que el arroz, particularmente el arroz blanco cocido, así como las habichuelas, constituyen los elementos constantes de la cocina criolla. Una comida tradicional incluye, una porción de arroz, una de habichuelas guisadas y alguna carne, pescado o pollo. El plátano también es otro almidón común que es preparado de diversas maneras.

Los platos típicos de la comida criolla isleña han evolucionado recientemente a la luz de las nuevas corrientes de la cocina creativa. Chefs del patio se han dado a la tarea de revivir y reinterpretar platos tradicionales agregando nuevo sabor a antiguos platos. Estas innovaciones culinarias junto con la introducción de las modalidades de la comida estadounidense — que incluye la comida rápida y alimentos ligeros — conforman la cocina contemporánea.

Arte popular y Música popular

Puerto Rico ha cultivado ampliamente su música popular. El género tropical de la salsa, el bolero romántico y la nueva trova forman parte de la diversidad musical que componen e interpretan los cantantes locales. Entre las corrientes más recientes, se encuentran el género del rock en español y el reggaetón.

El arte popular se expresa mediante distintos medios como la pintura, la cerámica, la serigrafía, el cartel y el mural urbano. El tema de dichas obras se centra a menudo en estampas folclóricas sobre Puerto Rico y en realidades cotidianas. Abundan los emblemas del árbol de flamboyán, las casas rurales, el coquí, garitas del Morro, entre otras.

 

 

 

Autor: Grupo Editorial EPRL
Publicado: 9 de septiembre de 2010.

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